Héroes y líderes. Dos dimensiones del branding.

Rosa Parks

Héroes y líderes. Dos dimensiones del branding.

A las 6 de la tarde del 1 de diciembre de 1955 Rosa Parks dijo “No”.

Se encontraba a bordo de un autobús en la ciudad de Montgomery, Alabama, EE.UU., donde regía la ley de discriminación racial. Si eras blanco te sentabas delante, si eras negro te sentabas detrás. En el medio estaban unos asientos que las personas de color podían ocupar solo si no había blancos de pie. La cantidad de asientos reservados a los blacks era variable. El conductor podía cambiar de posición al cartel que indicaba la zona reservada a ellos. Es increíble que unas leyes tan ofensivas de la dignidad de la persona fueran aplicadas tan solo hace 60 años. Pero volvamos a los hechos.

El conductor del autobús, actuando dentro de los límites de lo que la ley le permitía, viendo que había un señor blanco sin asiento, pidió a Rosa Parks y a otros dos colored de dejar sitio. Los dos obedecieron y se levantaron de sus asientos, Rosa no. Después de una breve discusión, el conductor llamó a la policía que arrestó a la mujer.

Muchos comentaron que Rosa Parks estaba cansada y por eso no quiso levantarse de su asiento. Ella misma contó que si, que estaba cansada, pero de sentirse ofendida tan solo por tener la piel de otro color. De todos modos, a las 6 de la tarde del 1 de diciembre de 1955 Rosa Parks se transformó en un héroe.

Cómo nace un líder.

Su gesto le sirvió a un joven reverendo para liderar lo que pasó a la historia como el boicot de los autobuses de Montgomery. Era el principio de una breve pero intensa carrera política que tuvo su ápice cuando Martin Luther King Jr, delante de 250.000 personas reunidas en el Lincoln Memorial de Washington D.C., dijo “I have a dream”. Era el 28 de agosto de 1963.

Dos vidas importantes, la de Rosa Parks y la de Martin Luther King, vividas bajo la insignia de la libertad. Sin embargo hay una diferencia sustancial entre los dos. Rosa fue una héroe, Martin fue un líder.

El punto de vista del branding.

Desde el punto de vista de branding, es interesante investigar por qué aconteció tal diferencia de destinos. No me refiero a los hechos de la crónica de la vida de los dos, sino que a las condiciones que generaron el nacimiento de dos figuras míticas tan diferentes en su dimensión simbólica y en su valor para el público.

Analizando los hechos de la vida de Rosa Parks, uno se da cuenta de que su historial, después de los hechos de Montgomery, se desarrolla alrededor de la reacción a una situación insostenible. Había claramente un desequilibrio y la mujer no ahorró energías, luchando el resto de su vida con dedicación y sacrificio personal.

En el caso de Martin Luther King, la situación es totalmente diferente. Este reverendo tenía una visión y había sido educado para hablar a los corazones de grupos de personas. A lo largo de su corta vida pública, Martin Luther King supo ofrecer un relato a su público. Supo diseñar una meta para alcanzar e indicó un camino a recorrer juntos. Tocó el imaginario de sus hermanos negros y capturó sus corazones, llevándoles a la acción. Su relato era relevante para su público, porque hablaba de una dura e insostenible realidad. Era emocionante, porque proyectaba la idea de un cambio. Y era inspirador, porque no solo le decía a los negros de America que tenían la dignidad igual que los blancos, sino que les hablaba de una dimensión puramente espiritual de su vida: la libertad.

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